la casa
Can Toni Marí se construyó en el siglo XVIII y ha sido totalmente restaurada al estilo antiguo en el 2005.
Conserva el gusto de lo tradicional y el frescor que dan sus paredes de mas de un metro de espesor.
El cielo azul y el sol se reflejan en sus blancas paredes encaladas.
La luz de Ibiza tiene algo de mágico y el entorno de árboles y campos hacen de este lugar casi un paraíso.